Pedro Beilin es el actual director comercial de "Clickexperts", una red latina de publicidad on line. Además, es editor y moderador de "Marketing total", la primera lista de discusión en español sobre marketing en Internet. Tiene más de 20 años de experiencia en el mercado publicitario de Argentina y de España.
En un momento de su carrera, sintió la necesidad de recibir asesoramiento y apoyo. Entonces, se metió en Internet y luego de mucho navegar contrató los servicios de la coach norteamericana especializada en temas de marketing, Wanda Loskot (colaboradora de MujeresdeEmpresa), que le brindó el servicio de coaching virtual, durante más de un año.
Según comenta, el hecho de conectrase con una mujer, hizo que el trabajo tuviera un mayor nivel de detalle y precisión. "Creo que el punto de vista femenino es más organizado, más pragmático y más ejecutivo. Los hombres nos quedamos en la teoría, en lo macro", asegura.
Entusiasmado con esta práctica y acostumbrado por su profesión a aconsejar clientes, Beilin mismo se transformó en coach, después de un tiempo. Actualmente, sus compromisos laborales le impiden seguir con esta tarea.
En esta entrevista cuenta, entre otras cosas, qué es el coaching y cuáles son sus resultados. También da algunos consejos para quienes quieren tomar este servicio.
-¿Cuál es
la diferencia entre un coach y un consultor?
-La figura del coach proviene del mundo deportivo. Es el entrenador de un equipo
(por ejemplo de fútbol americano o de béisbol) que recomienda lo
que hay que hacer pero también tiene un fuerte componente de liderazgo
y motivación. Marca la estrategia a seguir y la táctica pero además
debe estimular psicológicamente y lograr que los jugadores se diviertan
y sean ordenados en sus pensamientos.
En las áreas profesionales o comerciales, el coach ofrece un servicio personalizado llamado coaching, que no sólo ayuda a aclarar las ideas de negocios sino que también enseña a identificar cuáles son los puntos débiles que todos tenemos y cómo superarlos. Ayuda a cumplir objetivos y permite mantener la cabeza clara para ver cuáles son las prioridades. Pero además hay un trato humano y un trabajo psicológico muy importante.
El consultor tiene un perfil más corporativo. Establece las pautas de lo que se debe hacer pero no hay un ningún tipo de motivación ni de ayuda personal para quien recibe el servicio. Más que nada orienta en la teoría y recomienda los pasos a seguir.
-¿Cómo se hace un coaching virtual?
- En este caso, el chat es algo muy importante porque durante una hora uno está colgado
a una pantalla hablando a través de las teclas. Por lo tanto, se dicen
cosas que no se olvidan, porque se va escribiendo y releyendo. Esto es muy útil
porque el hecho de escribir lo que uno está pensando aclara mucho más
las ideas que si uno estuviera simplemente diciéndolas.
Además, hay diferentes formas de mantener una comunicación fluida
a la distancia. Uno puede mandar e-mails con consultas puntuales. También
se puede usar el ICQ, que es una mensajería instantánea en la cual
si uno ve que el coach está on line puede hacerle una pregunta, en ese
mismo momento.
Por todo esto, Internet me ofreció la posibilidad de hacer coaching virtual. Conocí a una coach que me transmitió confianza, como Wanda Loskot, con quien me contacté electrónicamente. Parece difícil, pero a medida que se va haciendo se adquiere dinámica y aprendizaje.
Por supuesto que también hay que intercalar el chat con reuniones telefónicas para escuchar la voz de la otra persona. Y en lo posible, si el coach no vive tan lejos, hay que tratar de visitarlo en su ciudad para poder conocerlo.
-¿Cómo confiar
en alguien con quien uno no tiene un contacto cara a cara?
En mi caso particular, cuando vi que esto podía tener mucha utilidad para
mi carrera, recurrí a esta reconocida profesional. Además intercambié opiniones
con gente que trabajaba con ella. Todo esto me generó confianza.
Si bien no hay gestos; hay exclamaciones, emoticons (signos del teclado qué indican
estados de ánimo) y distintos modos de hacer una pregunta. Cuando yo fui
coach, puse una foto mía en mi sitio para que los clientes me conocieran
la cara.
Lo ideal sería que el coach estuviera en la misma ciudad de uno y mantener
periódicamente reuniones cara a cara.
Yo tuve que hacerlo a través de Internet porque el servicio de coaching,
no es habitual en el mercado argentino. Tampoco en el resto de América
Latina ni en España.
-¿ Por qué cree que esto es así?
- El éxito de este método tiene que ver con cómo
es cada cultura. En el caso argentino en particular, somos bastante
desconfiados. Nos cuesta confiar en el otro hasta que tenemos una
relación. En Estados Unidos,
el coaching ya existía cuando Internet aún no estaba desarrollada.
Los latinos, en general, nos jactamos de pensar que los norteamericanos son muy ingenuos. En verdad no es tan así, sino que si ellos comprueban que algo les da resultado no son tan desconfiados como nosotros, a la hora de implementarlo. Pero si no funciona son tajantes y no dudan demolerlo.
Pedro Beilin