J.N.R:- Volviendo a sus libros. Nos ha
dado un libro importante por década. Pero, después
de "Powershift" ("El cambio del Poder"), que
salió en 1990, nos sorprendió con dos obras más
de penetración, una de ellas "Las guerras del
futuro " (en
1993), publicada, además, muy a propósito...
A.T.: - Decidimos escribir ese libro "Las
guerras del futuro " - la noche en que Bagdad fue bombardeada
por primera vez en la Guerra del Golfo. Al ver aquello en TV, recordamos.
este nuevo tipo de guerra que estaba allí proyectándose
en frente de nuestros ojos, fue lo que habíamos discutido
más de una decena de años antes, cuando un grupo de
generales americanos había comenzado a leer nuestro libro
de la "La Tercera Ola" y pretendía aplicar aquellas
ideas a los asuntos militares. A esa altura, un grupo de generales,
liderado por Donn Starry, pretendía reconceptualizar la guerra
en términos de nuestra terminología de tercera ola,
y uno de los elementos de ese equipo, encargado de la parte doctrinaria,
Don Morelli, nos fue a buscar al ascensor del Hotel Quality Inn a
las 7,30 de la mañana del 12 de Abril de 1982, para llevarnos
al Pentágono. Así comenzaba el cambio hacia una doctrina
de "guerra de la tercera ola", en que el saber pasaba a
estar en el centro de las operaciones. Fue esa historia la que contamos
detalladamente en ese libro. Ahora, los militares, en todo el mundo,
han venido a estudiar el problema.
J.N.R:- Treinta años después, ¿qué re-escribiría en "El
shock del futuro"?
A.T.: - No me desviaría de los argumentos básicos - la idea de cambio, la economía basada en saber, el papel de la tecnología. Lo que tal vez re-escribiese es la parte más económica. Yo no me había liberado todavía de la influencia de la arrogancia de muchos economistas occidentales en aquellos años 60. Yo, en este campo, no fui suficientemente radical. Los economistas juzgaban que no habría más recesión - el arte de la economía era apenas 'afinar' el funcionamiento. Mal adivinaban lo que pasaría luego, con la crisis del petróleo, por ejemplo.
J.N.R:- Mirando ahora hacia el futuro, ¿qué shocks
esperamos sufrir en lo inmediato? Por ejemplo, Internet, ahora tan sonada, ¿qué shock nos trae?
A.T.: - Fíjese bien, yo estaba en el puñado de los, tal
vez 700, que en los '70 ya usaba aquella forma de comunicación para desarrollar
un enorme trabajo colaborativo. Eramos una pequeñísima comunidad,
en el momento. Después, al final de los '80, los "media" descubrieron
Internet. La idea que se dió es que antes no existía nada, que
la Net había surgido súbitamente de la nada. Obviamente, no fue
así. Desde el comienzo estuvimos convencidos de que se trataba de algo
que iba a revolucionar totalmente las instituciones, la familia, las finanzas,
el comercio, los propios "media". Ahora decir esto es un puro "cliché".
Creo que la Net no va sólo a revolucionar el trabajo y el comercio. La
casa, nuestra casa, el sitio en el que vivimos, es un local emergente. Es como
un regreso, dialéctico, a la fase pre-industrial.
J.N.R:- ¿Existe, de hecho, una
nueva economía, o se trata apenas también de periodismo?
A.T.: - Hubo una caricatura de debate sobre el problema. De
un lado, están los 'puristas' que dicen que no hay nada nuevo,
y que, lo que pasa con las acciones de la "hi-tech" es
injustificado. Del otro, están los apóstoles de la
nueva economía, que tienden a defender un optimismo ingenuo,
un crecimiento incesante, sin parar. Pienso que ambos están
equivocados. Que hay una nueva economía, eso está claro.
Pero es ingenuo pensar en una estabilidad continua, cuando la realidad
es pura turbulencia. Creer en una curva ascendente, indefinida, es
una tontería. La cuestión esencial es desarrollar una
estrategia basada en el saber, una estrategia nacional. Y era ahí que
se debían concentrar los esfuerzos de debate.
J.N.R:- ¿Qué quiere decir
con eso de necesidad de desarrollar estrategias nacionales basadas
en el saber?
A.T.: - Todos los negocios ya hablan de eso. Y hasta los militares,
como ya dijimos, están pendientes hace mucho de la necesidad
de estrategias basadas en el saber. Lo que es preciso, ahora, es
que los países piensen a nivel nacional en estrategias de
ese tipo. A mi ver, hay dos pilares fundamentales para la tal estrategia:
una educación mejor y una buena infraestructura electrónica.
Tenemos necesidad absoluta de nuevas formas de enseñar, en
que la que tienen que ser desarrollados los propios "media",
las computadoras, el saber distribuido, las familias, los profesores,
los consultores, etc. Quiero darle un ejemplo que encuentro extraordinario
de la evolución positiva de los "media" en el nuevo
tipo de enseñanza - la TV Globo, con motivo de los 500 Años
del Descubrimiento del Brasil por los portugueses, va a lanzar un
proyecto de educación de los brasileños, sobre todo
de los jóvenes.
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