Retomando la charla de la vez anterior (Ver: La economía es la red). Hoy vamos a analizar los cambios que se dan a nivel de mercado y competencia, en el contexto de la economía interconectada.
Hay una frase que me gusta mucho y que creo que pertenece a Darwin, que dice que no son las especies más fuertes las que sobreviven, ni las más inteligentes, sino las más sensibles al cambio. Esto se puede trasladar al ambiente empresarial, pues nos vamos a enfrentar a un entorno cambiante y la ventaja competitiva va a estar en gran medida en relación con nuestra capacidad de cambiar. Y hablando sobre el cambio, vamos a ver que tipos de nuevos competidores vamos a enfrentar para poder entender a qué tipo y clase de cambios vamos a tener que enfrentarnos.
La competencia disruptiva es un poco como con el chocolate, todos sabemos que es mortal para la dieta, pero no aguantamos la tentación
Entonces, el tema con los dos primeros tipos de competidores es poder competir.
Si nos imaginamos que, a este pequeño chihuahua le crecieran las patas, los músculos y los dientes, a lo mejor podría llegar a competir con el bull terrier o con el cocodrilo. Pero, en el segundo caso, el problema es querer competir, y esto ya es una problemática diferente.
Entonces vamos a adentrarnos, en las dos primeras formas de competencia.
La competencia normal, basicamente, son empresas que hacen lo mismo que usted. Estas empresas ofrecen a sus clientes cosas iguales a las que usted les ofrece. Entonces, para poder competir con ellos, es sólo cuestión de hacer las cosas que hacemos hoy en día, pero más rápido y mejor, de manera más eficiente. Tenemos que manejar mejor nuestras técnicas de mercadotecnia, de comunicación, nuestras relaciones públicas, mejorar el análisis finaciero, mejorar nuestra ingeniería de producto y nuestras relaciones financieras. Es decir ponemos a todas las áreas de nuestra empresa a trabajar y vamos a obtener un mejor producto, con el cual competir mejor.
Si embargo, en la competencia radical esto no funciona así, porque la competencia radical son empresas que van a proponer a sus clientes nuevas propuestas de valor que implican cambiar el modelo de negocios.
Imagínense ustedes la industria de los teléfonos celulares, cuando todavía se vendían los teléfonos celulares. Y de pronto vino esta nueva corriente que dice que los que se suscriben a un servicio de telefonía celular, les regalan el teléfono. Entonces, ¿cómo compito frente a eso? ¿Qué precio pongo, qué servicio ofrezco, qué imagen institucional creo, para poder seguir vendiendo mi producto cuando el otro lo regala?. Es muy complicado. Esto es competencia radical y para poder competir con en ese tipo de entorno hay que cambiar a toda la empresa.
Es decir, no vasta con que cada área de la empresa compita, sino que el cambio tiene que ser un cambio a nivel empresarial. Tenemos que reorganizar a toda la empresa y reestructurarla de una manera diferente. Esta es una de las razones de todos los cambios que se están dando actualmente. Ante una competencia radical, hay que tomar grandes riesgos porque tenemos que entrar en nuevos modelos de negocios. Y además estos nuevos competidores van a venir de lugares desde donde antes no venían.
Entonces, hablando de la nueva empresa ¿Cómo nos preparamos para esta competencia radical y para esta competencia normal?
Para solucionar esto, parte de nuestra nueva agenda es trabajar en tres sentidos:
