J.N.R:- Pero, ¿qué fuerzas
sustentan ese mito? Seguramente no cayó del cielo...
J.B.: - La respuesta es esta: el mito refleja siempre intereses
- o sea, "lobbies". Yo hablo de un nuevo "complejo",
formado en el eje Wall Street-Tesoro. Hay una elite en el poder, en la acepción
de C. Wright Mills, una red de luminarias que están o estuvieron o
vuelven a estar en las instituciones más poderosas, y leen el mismo
manual. Para Wall Street es fundamental un mundo de libertad de capitales,
porque esa movilidad amplía la arena en la que pueden hacer dinero.
J.N.R:- Hablando ahora del Fondo Monetario Internacional, ¿qué reformas
necesita, o se debe pura y simplemente desmantelarlo, como propuso Milton Friedman,
recientemente en la revista "Forbes"?
J.B.: - No veo gran alternativa al refuerzo del FMI como prestamista
de último recurso en situación de crisis. Pienso que el profesor
Friedman, a quien yo admiro mucho, está equivocado en este punto.
J.N.R:- Para concluir: ¿estamos
entrando en una nueva era en la que Keynes va a volver
triunfante?
J.B.: - Vamos a tener que reestructurar Breton
Woods de varias formas. Pero esto requiere salir de diversas
dificultades en torno de algunas cuestiones muy controvertidas.
Nadie tiene una varita mágica para hacerlo. No
hay ningún Keynes que pueda hacer esa proeza. Además,
es grotesco juzgar que cualquiera de los economistas que
escriben hoy sobre el asunto puedan, siquiera remotamente,
parecerse al genio multifacético que fue Keynes.
(O cómo la ideología de la movilidad de capitales hecha nafta en el fuego). según Jagdish Bhagwati. En la secuencia de la crisis financiera asiática, la visión dominante en los círculos políticos - digamos, el mito predominante- es que, a pesar de la evidencia ofensiva de la inherente generación de crisis por parte de los movimientos libres de capitales, continua siendo inevitable y deseable un mundo de convertibilidad total de capitales. En vez de mantener algunas restricciones cuidadosas, nos dicen que el único camino es continuar así.
En septiembre de 1997, el FMI, en su reunión anual realizada en Hong Kong, dio un paso más en esta dirección, cuando su Comité Interino difundió una declaración apoyando la convertibilidad total de los capitales para todos los miembros del Fondo.
Con todo, las obligaciones inscriptas
en los Artículos de Acuerdo de 1944 estipulaban
apenas "se evitarán restricciones en los pagos
de las transacciones corrientes" y no hablaban de
convertibilidad de capitales, ni lo proponía como
meta siquiera.
Se muestra como una idea seductora: si la libertad de comercio es una cosa buena, ¿por
qué no dejar a los capitales hacer lo mismo?
Ahora, los beneficios enormes de la movilidad de capital no son persuasivos.
Se afirma, pero no se demuestra, que habrá ganancias sustanciales, y nada
que no se pueda obtener con la inversión directa extranjera.
El mito contrario fue creado por lo que podemos bautizar como "complejo Wall Street-Tesoro", siguiendo las huellas del Presidente Eisenhower, que nos advirtió contra el "complejo militar-industrial". Hasta que la crisis asiática sensibilizó a la opinión pública de que la realidad de los movimientos de capitales podrían generar crisis, mucha gente tenía como cierta la idea de que la movilidad de capitales era lo mismo que el comercio libre de bienes y servicios, que tenía el mismo efecto de ganancia mutua. De este modo, las restricciones a la movilidad de capitales, tal como el proteccionismo comercial, eran vistas como perniciosas, tanto en los países ricos como en los pobres. Nunca se había planteado la cuestión de que las ganancias podrían ser problemáticas frente al costo de las crisis que la movilidad de capitales podría generar.
A pesar de que hoy es ya obvio el efecto negativo, muchos continúan considerando que puede ser aliviado, si no eliminado, y que las ventajas pueden ser usufructuadas a pleno. Los conservadores, por su lado, lo harán dejando que los mercados se despedacen y dejando de lado o disolviendo el FMI. La izquierda lo hará, por el contrario, a través del FMI, dispensando fondo condicionados por una serie de condiciones. Para comprender que ninguna de estas posiciones es acertada, es preciso percibir el mito original. Sin duda, los economistas hablan de una correspondencia entre comercio libre y movilidad de capital. Interfiriendo se producen ineficiencias. Pero sólo un economista ignorante desconocerá que los flujos de capital se caracterizan por manías y pánicos. Cada vez que una crisis relacionada con flujo de capital alcanza a un país determinado, él es presionado.
La crisis de la deuda de los 80 le costó a América del Sur una
década de crecimiento.
Los mexicanos, que estaban muy expuestos a las entradas de capitales de corto
plazo, fueron devastados en 1994. Las economías asiáticas, que
estaban demasiado sobrecargadas con deudas de corto plazo cayeron en espiral.
Cuando surge una crisis de estas, se ve mejor la otra cara de la movilidad de
capitales. Para asegurar que los capitales regresen, el país debe hacer
todo para atraerlos otra vez. Y esto significa, como regla, aumentar las tasas
de interés, como el FMI requirió a Indonesia, por ejemplo. Por
toda Asia, esto arruinó empresas con un servicio enorme de deuda. También
significó vender activos a precios muy bajos a extranjeros con mejor acceso
a los fondos.
Además de todo eso, estos países perdieron totalmente su independencia
política para administrar sus políticas económicas.
Por lo tanto, cualquier país que quiera abrazar la libertad total de capitales, tiene que estar preparado para soportar esos costos y considerar la probabilidad de tener encima una crisis. Esto nos conduce a disecar el mito. Y darnos cuenta de que la idea e ideología del comercio libre y de sus beneficios fue pirateada por quienes proponen la movilidad de capitales. Y estos reflejan "lobbies" que yo llamo "complejo Wall Street-Tesoro".
Resumen del artículo publicado por Jagdish Bhagwati en la revista «Foreign Affairs», Mayo/Junio de 1998, volumen 77, número 3. No está disponible en la Web. El artículo puede ser encargado "on line" en www.foreignaffairs.org
Si te gustó este artículo compártelo:
Para recibir otras notas similares suscríbete mediante: RSS, Newsletter quincenal ó descarga la toolbar de Mujeres de Empresa.