J.N.R.: - En su libro, afirma
que la presente revolución de las comunicaciones es apenas prehistoria
, ¿por qué?
J.R. - Todavía no vimos nada. Estamos viviendo
un período, como la imprenta antes de Gutenberg.
J.N.R.:
- ¿Qué es lo que sigue?
J.R. - Hay tres etapas que ya son posibles de visualizar:
la Net movil, que sustituirá el acceso fijo; la Web que se "viste", de las computadoras ligadas a nuestro cuerpo y la de la biótica, tal vez entre 2025 y 2030, cuando haya una comunicación directa entre personas y máquinas y, entonces, alcanzaremos el estadio del hombre simbiótico, el título de este libro mío.
J.N.R.: - ¿Es esa circunstancia que origina lo que llama el 5to. paradigma?
J.R. - Si. Esa situación permitirá que inmensos agentes que actuen en colectivo resuelvan los problemas que surjan.
J.N.R.: - Cuando lleguemos a esa simbiosis y que reine el "cibionte" del que habla, ¿tendremos un "Big Brother" que nos vigile permanentemente?
J.R. - No lo creo. Mi visión del futuro es del 50-50% de posibilidades. La evolución trae lo positivo y lo negativo. Es nuestra responsabilidad hacer que lo positivo se sobreponga.
J.N.R.: - La Nueva Economía está inundándonos de excesiva variedad y de mucho ruido. ¿Esa diversidad excesiva no va a anular a la famosa ley de los rendimientos crescientes y a empujarnos hacia el lado contrario? Es una "venganza" del darwinismo que funciona en la economía, tal como funciona en relación a la bio-diversidad en el mundo natural?
J.R. - Claro. Hay un riesgo nítido de falsa polución. Ya estamos inmersos en esa falsa diversidad. En la Web vamos a precisar de motores y de agentes de nuevo tipo para que nos lleven a lo que es importante. La mayoría de las personas todavía no los usa. Es preciso crear una cultura de la Net centrada en la pertinencia. Son sistemas precisos de filtrado un "infostato", como yo lo llamo, que opere como un termostato.
Internet móvil
J.N.R.: - ¿Cuál es el impacto de la biorevolucón emergente en su modelo de "cibionte"?
J.R. - Se encuadra en mi visión. Me refiero justamente a un conjunto de disciplinas emergentes la clonación, la genética, la nanotecnología y la biorobótica.
J.N.R.: - ¿La Inteligencia Artificial de los años 70 y 80 está muerta?
J.R. - Creo que estamos asistiendo a la emergencia de la vida artificial, formas creadas por el hombre que se pueden desarrollar autónoma e independientemente. La vía de la inteligencia artificial es menos interesante. Se trata, ahora, de crear inteligencia de arriba para abajo, a través de sistemas que se comunican entre sí y aprenden. Se trata de recrear fenómenos biológicos con base en la computación y en los otros "media". Podremos, de este modo, pasar de la vida tal cual es, a la vida como podrá ser.
J.N.R.: - ¿Los virus de computadora son una primera generación de formas de esa vida artificial, como los considera el astro-físico Stephen Hawking?
J.R. - No lo creo. Es una vía de aproximación al problema. Pero yo estoy atento e interesado en los desarrollos que podrán llevar, en los próximos 15 años, a formas de inteligencia autónoma (LINKEAR para el artículo Vida artificial) a las computadoras neuronales y a los microprocesadores cerca de moléculas de ADN, tal vez en 2020. También llamo la atención hacia los desarrollos en la nueva robótica "humanoide" en el MIT Artificial Intelligence Lab (en el Humanoid Robotics Group, dirigido por Rodney Brooks) y en Japón en la Universidad de Waseda (el proyecto Hadaly-2) y en la Sony, con el "Aibo", comercializado recientemente.
