Uno de los libros más interesantes que he leído últimamente es “Las 33 estrategias de la guerra” (The 33 Strategies of war) de Robert Greene.
Es un trabajo brillante, no sólo por la increíble investigación que realizó sobre las historias de las guerras ganadas y perdidas, sino porque la experiencia adquirida puede aplicarse a nuestras vidas, a nuestras empresas y, por supuesto, a la comercialización de las mismas.
Este pequeño párrafo me llamó poderosamente la atención:
"El elemento estratégico es parte de la planificación: establecer un objetivo general, elaborar medios para llegar a el, y pensar todo el plan con sumo detalle. Esto significa pensar en términos de una campaña, no en batallas individuales. Cuanto más detallada sea su planificación, más segura/o se sentirá cuando marche a la batalla y más fácil será mantener el rumbo una vez que aparezcan los inevitables problemas.”
Quizás usted no simpatice con las analogías guerreras en el marketing y, personalmente, no me siento muy identificado con la estrategia “aplastar a la competencia hasta convertirla en una papilla sangrienta” pero sí soy un gran defensor de planificar con “sumo detalle”.
La mayoría de los profesionales independientes se debaten entre odiar la planificación y no saber cómo hacerla, esta opinión se basa en los pocos planes que he verificado que cumplen este estándar de sumo detalle.
La planificación es el paso clave entre adquirir conocimiento e implementar.
A medida que los mercados de productos crecen, se consolidan y tal vez declinan o se acaban, las estrategias de mercadeo deben evolucionar en forma acorde como respuesta al cambio en la mentalidad del mercado, la filosofía del cliente, la evolución tecnológica o del servicio y el nivel de competencia afrontado.
El Marketing en esencia dice: Esta es su situación según yo la entiendo; esto es lo que yo tengo para resolver esa situación; por eso creo que usted estará interesado en conocerla; usted podría beneficiarse de esta manera; esto es lo que tiene que hacer para averiguar más.
Entonces su plan radica en diseñar los vehículos que llevarán ese mensaje y determinar cuándo y cómo se mandaran esos vehículos a sus prospectos de la forma más efectiva en términos de costo y más impactante.
Por ese motivo, si por ejemplo piensa introducir un producto o servicio en un nuevo mercado, el primer paso es obtener su atención y desarrollar cierto grado de familiaridad, no cerrar la venta de entrada.
Sólo después de tener credibilidad, de haber entregado información y haberles permitido experimentar lo que su servicio puede hacer por ellos, avance el siguiente paso: una conversación exploratoria.
¿Qué investigación hará antes de la reunión? ¿Qué preguntas realizará para determinar la situación, necesidades y desafíos de sus potenciales clientes? ¿Qué preguntas usted considera que le ayudarían a descubrir las motivaciones subyacentes y los deseos que residen en el corazón de su prospecto?
Luego de tener esa lista de preguntas se debe plantear lo que va a decir exactamente sobre su producto o servicio que motive a su prospecto a dar el siguiente paso. ¿Cómo va a apelar tanto a sus preocupaciones como a sus aspiraciones?
¿Qué elementos tiene en la práctica un plan de esas características? Debajo está elesbozo de un plan de acción que usé recientemente con muy buen resultado. Cada paso individual fue primero diseñado y luego ejecutado con precisión.
Durante un período de poco más de un mes, este plan de acción de marketing generó para mi empresa más de $100.000 en nuevos negocios.
Este tipo de plan es muy estratégico, muy dirigido a producir resultados específicos.
Nada queda librado al azar. Cada uno de los pasos es afinado hasta que funciona óptimamente. ¿Qué piensa ahora: Creará planes de marketing tan detallados o hará planes vagos con resultados vagos?
Conclusiones: Sólo producirá resultados consistentes en su marketing en la medida que desarrolle planes de acción sumamente detallados y luego los ejecute con atención y persistencia.
¿Comentarios, sugerencias? Por favor utilice el formulario al pie.
Si le gustó este artículo compártalo:
Para recibir otras notas similares suscríbase mediante: RSS, Newsletter quincenal ó descargue la toolbar de Mujeres de Empresa.