La resiliencia es un concepto relativamente nuevo para el área de Recursos Humanos, que debemos tener muy presente.
El origen de la palabra lo encontramos en la capacidad de ciertos materiales a volver a su estado natural luego de haber sido utilizados, o bien sufrir un daño o golpe.
Desde hace tiempo se observa esta características en personas que habiendo sufrido situaciones que debieron (teóricamente) haberlos "doblado", muestran una capacidad natural para sobrellevar y vencer esta situación. Retomando de esta forma valores humanos vitales para la vida personal y comunitaria.
Desde nuestro lugar la resiliencia es definida como la capacidad de los sujetos de afrontar las adversidades, superarlas y salir aún fortalecidos de ellas. La resiliencia es producto de procesos sociales e intrapsíquicos. No se adquiere "naturalmente" en el desarrollo. Depende en gran medida de ciertas cualidades del proceso de interactividad de las personas con sus pares.
El desarrollo de la risiliencia está estrechamente relacionado con la relación del sujeto en su entorno humano, en etapas tan significativas con la niñez y la adolescencia. Promover el desarrollo de la risiliencia apunta a lograr un desarrollo más sano, descubriendo y potenciando las fortalezas propias del sujeto para superar las adversidades.
De esta forma se desarrolla la capacidad para que los efectos nocivos de las situaciones de riesgos disminuyan, al existir un predisposición y acción proactiva sobre la realidad, sin desconocer la misma.
El desarrollo de la risiliencia, en tanto capacidad de proteger la propia integridad ante las presiones deformantes, y la capacidad de construir conductas vitales positivas pese a las circunstancias difíciles, hacen del individuo un luchador innato, capaz de construir o reconstruir su propia vida a pesar de las circunstancias dificiles.
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