Como el barrio Nro 48 (no, eso de los 100 barrios porteños era sólo para el tango), el más nuevo de la ciudad de Buenos Aires, Puerto Madero se distingue significativamente de otras partes de la ciudad. Es un lugar que combina la naturaleza típica rioplatense con el urbanismo de la ciudad mas viva en América Latina.
Presenta además la particularidad de ser la única zona de la ciudad en la que las calles nuevas tienen nombres que recuerdan a diversas mujeres, protagonistas de la historia local. Y como el barrio es nuevo, sólo dos calles no cumplen esa condición, las avenidas Calabria y Costanera Sur o Dr. Tristán Achával Rodríguez. El resto de las calles, parques y paseos, rinden homenaje a las mujeres.
El mejor punto de salida para notar esa diferencia es la Plaza de Mayo. Pasando la Casa Rosada por Avenida Alem y cruzando el pequeño parque detrás de la sede de gobierno empieza una de las zonas porteñas más chic. Comencemos pues nuestro recorrido a pie por Puerto Madero, un circuito turístico apto para locales y extranjeros de paso por Buenos Aires.

Originalmente un puerto comercial, inaugurado en el año 1887, Puerto Madero perdió su importancia como centro de tráfico comercial con el transcurso del tiempo pues el río acarrea mucha arena y lodo, por lo que no sirve como puerto de aguas profundas. Actualmente se utiliza como Embarcadero, de donde salen los barcos para Uruguay. Su mala condición como puerto de alta mar transformó su uso y dió nueva pujanza a la zona.
A orillas de los diques, alrededor del Hilton Hotel se encuentran muchos restaurantes y bares “a la moda”, brindando un ambiente cosmopolita, como por ejemplo el Spell Café con su bonita terraza y su propio tango-club en el subsuelo, digno de verse. Estos cafes y restaurantes se encuentran en las plantas bajas de los reciclados Docks. Los docks, son antiguos edificios de ladrillo rojo que albergaban originariamente a la administración del puerto. Las plantas altas, se reservan a departamentos tipo lofs y modernas oficinas comerciales.
Tomando un café en las terrazas de los restaurantes y bares, viendo el puerto al fondo, con sus veleros, se puede sentir esa ambigüedad del Puerto Madero.
Las viejas grúas del tiempo del puerto, han sido cerradas con vidrios y recicladas en originales oficinas. Detrás del puerto está el gran Casino Buenos Aires a bordo de una embarcación (no se permiten casinos en la ciudad) con mesas de ruleta, black jack, punto y banca o poker. Funciona las 24 horas y emula a los grandes barcos del Mississippi en Estados Unidos.
Markus Leiter
Departamento amoblado en alquiler en Buenos Aires