Florencia es, sin duda, una de las más bellas ciudades italianas. Localizada en el centro de la región Toscana en el fértil valle del río Arno, es la ciudad de las vistas maravillosas (¿ recuerda "A room with a view", la película de James Ivory, distribuída en castellano como "Una habitación con vistas"?), los campos de girasoles, los viñedos, las colinas y los castillos en las colinas que la rodean.
Pero sobre todo Florencia es conocida mundialmente por haber sido, a finales del siglo XIV, la cuna del Renacimiento. Entre sus hijos dilectos se destacan: Leonardo Da Vinci, Dante Alighieri, Maquiavello, Fra Angelico y Miguel Angel.
Tal vez por eso Florencia es la ciudad que posee más obras pictóricas y arquitectónicas del Renacimiento. En 1982 la UNESCO declaró su centro histórico Patrimonio de la Humanidad.
Florencia empezó como un asentamiento para soldados veteranos establecido por Julio César en el 59 a.C. Se llamó Florentia, que en latín significa florecimiento, vaya presagio...
Fue construída como un campamento del ejército con las calles principales, la cardo y la decumanus, cruzándose en la que actualmente es la Piazza della Repubblica.
Situada en la Via Cassia, que es la ruta principal entre Roma y el norte, y en el fértil valle del Arno, el asentamiento se convirtió rápidamente en una importante ciudad comercial.
Los efectos catastróficos de la peste negra que diezmó la población y la crisis de la Iglesia Católica (especialmente la controversia sobre el papado francés de Aviñón y el Gran Cisma), hizo que la gente se replanteara los valores medievales, dando como resultado el desarrollo de una cultura humanista, conocida como Renacimiento.
El renacimiento planteó una nueva visión del mundo, como consecuencia la mirada se transladó de una cultura teocentrista hacia una antropocentrista.
Florencia se benefició material y culturalmente de sus intercambios marítimos. La banca y el comercio florecieron y los siglos XIV al XVI vieron un desplegue de riqueza y ocio. Con el dinero ganado, los Medici, banqueros muy ricos, patrocinaron a diferentes artistas como Miguel Ángel. Cabe aclarar que Leonardo, nacido en Vinci, en la región de Florencia desarrolló la mayoría de sus obras maestras en otra ciudad, Milan.

Aunque las ciudades europeas son mucho más chicas que las del nuevo continente, un día es muy poco tiempo para visitar una ciudad tan cargada de historia y arte como Florencia.
Sin embargo es posible hacer un recorrido por las calles, iglesias, palacios y museos que son símbolos del periodo del municipio independiente y renacentista.
Este recorrido es una primera aproximación al arte, la cultura y la historia medieval, humanista y renacentista de Florencia.
Usted decidirá qué lugares visitar mejor o más superficialmente. A la izquierda puede ver el itinerario en el mapa, pulse el mouse sobre el para ampliar la imagen.
Comencemos nuestro recorrido por la Piazza del Duomo en el corazón de Florencia, desde donde puede admirar su famosa catedral (duomo en italiano) consagrada a Santa María del Fiore.
Antes de ingresar a la catedral le recomiendo que se detenga a admirar las fantásticas puertas de bronce del batisterio, obra de Pisano y Ghiberti.
La gran cúpula del duomo, de 45 m de diámetro y 100 de altura fue diseñada por Brunelleschi, uno de los más grandes arquitectos renacentistas. En el interior de la catedral hay frescos de Giorgio Vasari que representan el juicio final.
El edificio es de dimensiones gigantescas, con un lay-out en cruz latina, cuenta con una nave principal y dos laterales. El suelo es de mármol de colores que forma un laberinto de formas y texturas.
Excepto la cúpula y los tejados de cerámicas naranjas, las paredes del templo están recubiertas de mármol toscano blanco, verde y rosa, formando dibujos casi mágicos. Todo este recubrimiento es original, excepto el de la fachada, que es del siglo XIX.
Si se etreve a subir los 463 escalones para llegar a la cúpula la recompensa es una magnífica vista de 360 de la ciudad y sus alrededores.
Justo delante de la catedral se encuentra el suntuoso baptisterio, lugar donde se bautizan los bebés. El gran atractivo del baptisterio es la puerta Este, con paneles donde Ghiberti talló los bajorrelieves en la madera (agregando su propia imagen) y más tarde recubrió con papel de oro.
Como muchos templos italianos, el campanario no está unido a la iglesia, sino separado, a pocos metros de la misma. El famoso Campanile fue diseñado por Giotto y está completamente recubierto por mármol toscano de colores vivos.
La Fábrica de la Catedral nació en 1296 con la finalidad de dirigir los trabajos de la construcción de Santa Maria del Fiore. En ese lugar en 1891 se hizo el Museo dell’Opera del Duomo (Museo de la Fábrica de la Catedral).
En la planta baja, en la sala principal, se encuentran las obras maestras que Arnolfo di Cambio esculpió para los nichos de la fachada original de la catedral, del siglo XIV, que fue demolida en 1587, y de la que sólo queda un dibujo de Poccetti.
En esta misma sala de la fachada, están las estatuas de los cuatro evangelistas: San Juan de Donatello, San Marcos de Niccolò di Piero Lamberti, San Mateo de Ciuffagni y San Lucas de Nanni de Banco (mediados del siglo XIII), atribuida al Maestro del Bigello, y la Virgen con Niño y Santos de Bernardo Dadi.
En el entresuelo está la Piedad de Miguel Ángel, que esculpió para su tumba. Al subir al primer piso, se llega a la Sala delle Cantorie (de los coros). La pared de entrada es obra de Della Robbia.
Esta abadía benedictina fue fundada el año 978 por la viuda del conde Uberto de Toscana. Después, en 1285, fue restaurada en estilo gótico por Arnolfo di Cambio. La torre hexagonal que Dante cita en el “Paraíso” de la “Divina Comedia”, data del año 1330.
El Museo Nacional Bargello está situado en una antigua prisión cercana a la Piazza della Signoria. Reúne una interesante colección de esculturas de todo tipo y estilos, con obras como el Baco de Miguel Ángel, el Mercurio de Giambologna o el David de Donatello.

La famosa Piazza della Signoria es la plaza mayor de Florencia, donde se encuentra la fuente manierista de Neptuno, de Ammannati, la Loggia dei Lanzi y el Palazzo Vecchio (o Palazzo della Signoria) que es la sede del Ayuntamiento. En la plaza se encuentran tres estatuas: Cosimo "el Viejo" a caballo, Hércules y Caco y una reproducción del David de Miguel Ángel, cuyo original se encuentra en la Galería de la Academia.
Es la sede del ayuntamiento de Florencia, finalizado en 1322, aún mantiene su función original. Es famoso por su alto campanario, con una campana que llamaba a los ciudadanos a asamblea. Posee una pequeña colección de Arte en la que se destacan la Victoria de Miguel Ángel y el Ángel con delfín de Andrea del Verrocchio.
Evite la zona de restaurantes pues son muy caros y la comida habitualmente no se destaca.
Este pórtico fue construido en el lado sur de la plaza, entre 1376 y 1381, por Benci di Cione y Simone di Francesco Talenti. Esta estructura se llama Loggia dei Lanzi porque en 1527 estuvieron acampados los mercenarios lansquenetes que iban hacia Roma.
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